No todas las plantas florecen en la misma estación.
Jardín emocional
Lo que las plantas me han enseñado sobre la salud mental
1. No todas las plantas florecen en la misma estación.
No siempre estaremos en una etapa de logros visibles.
Hay momentos para descansar, aprender, recuperarnos y echar raíces.
A veces creemos que solo estamos creciendo o avanzando cuando estamos produciendo, recibiendo reconocimiento o cumplimos nuestras metas. Una planta desarrolla primero sus raíces antes de florecer, las personas también pasamos por etapas silenciosas donde ocurre la parte del crecimiento, aunque por fuera no se vea ningún avance.
Es posible que pensemos que “no está pasando nada”, cuando en realidad se están construyendo recursos internos: aprendiendo nuevas habilidades, fortaleciendo nuestra autoestima o simplemente recuperando energía. Descansar también es parte del proceso para construirnos.
Crecer no siempre significa florecer. A veces crecer significa prepararse para hacerlo.
¿Qué dice la psicología?
Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), desarrollada por Steven C. Hayes, uno de los principales obstáculos para el bienestar es intentar que nuestra vida se vea exitosa todo el tiempo. Conductas así, desgastan nuestros recursos, agobia, enferma.
Por eso me gusta ACT porque propone algo diferente: dejar de luchar todo el tiempo contra las etapas difíciles y aprender a responder con flexibilidad, con aceptación que no es lo mismo que resignarse.
La flexibilidad psicológica es permanecer en contacto con el momento presente, aceptar que algunas experiencias son incómodas y, aun así, seguir en acción aunque por fuera no parezca que esta ocurriendo algo.
No todas las etapas de la vida son iguales, ni todas producen resultados inmediatos. Sin embargo, aún en los momentos de aparente pausa forman parte del proceso de crecimiento.
Hayes dice en A Liberated Mind (2019):
“El dolor forma parte de la experiencia humana; el sufrimiento aumenta cuando luchamos constantemente contra aquello que no podemos controlar.”
Desde la terapia de Aceptación y Compromiso, la pregunta ya no es:
¿Por qué no estoy floreciendo?
y se transforma en:
¿Qué puedo cultivar hoy, aunque aún no vea resultados?
Un ejercicio
Piensa en una planta recién trasplantada.
Durante un tiempo parece que no pasa nada, que la planta morirá.
Sin embargo, debajo de la tierra está haciendo el trabajo más importante: desarrollar, fortalecer sus raíces.
Ahora pregúntate:
- ¿Qué raíces estoy fortaleciendo en esta etapa de mi vida?
- ¿Qué estoy aprendiendo aunque todavía no sea visible?
- ¿Qué valor quiero seguir cultivando hoy?
Para recordar
No todas las plantas florecen en la misma estación.
Y no todas las personas tienen que hacerlo en el mismo tiempo.
Tu proceso también merece respeto.
¿Y a ti, que te han enseñado tus plantas?

